martes, 18 de noviembre de 2014

Sin tirana ni alcahuete

Es martes y...

Nos ha dejado huérfanos de referentes, "adoloridos del corazón". Nos ha soltado, así, de repente, que despega el trasero del butacón. Abandona la primera línea de fuego, la que edulcoró, siempre, con su sonrisa. Lo hace, después de jugar a un juego, dejando el tablero hecho trizas.

Primero fue el señor y, ahora, es la señora la que deja sus votos sin renovar. Sospecho que la meditada decisión no ha sido un ataque de cordura, ni un guiño a su compañero de fatigas. Más bien, barrunto un desapego de sus costaleros más fieles, inquietos ante el jaleo que recorre las calles. Sea como fuere, ningún adiós es doloroso si desgasta las cadenas.

La pareja que insufló, hace casi cuatro años, la inyección letal a la esperanza, se fuga al idílico escondite del retiro. Tras tantos encuentros y divergencias, acabaron por sangrar nuestros ojos, ciegos por voluntad, hastiados por desconsuelo y cansados de tanto ver. El calamitoso listado de sus condenas ha hecho pie en la ciénaga del disparate, anegada tras muchos años de tormentas sin descanso, tras muchos días sin poder intuir el sol.

Los unos por lo de siempre, y los otros por lo mismo. Su sostén de tiranía ya camina hacia el abismo. La función ya ha terminado, vayan recogiendo sus enseres. Nos aguarda en la sala de espera, cientos de nuevos amaneceres.

martes, 11 de noviembre de 2014

Muros de la vergüenza

Es martes y...

Hace 25 años caía el Muro de Berlín, que, como todos los muros, estaba teñido de irracionalidad, cargado de temporalidad y saturado de su propia contradicción. 

Con su derrumbe nos vendieron un arcoíris de bonanza y libertad, una revolución que devolvería a la vieja Europa todo el esplendor derrochado en propaganda ideológica. Con su destrucción moría la Guerra Fría, pero se helaron las mazas que lo echaron abajo. 

Se levantaron otros muros de la vergüenza, presentados como panacea de la seguridad o, simplemente, silenciados a mayor gloria de sus instigadores. El megáfono de quienes hicieron de la caída del muro su bandera parece encasquillado desde ese día, apagado de cinismo y vanidad, asolado y sin pilas de recambio.

Triste humanidad que ahogas tus propios pulmones, triste humanidad que te escondes para no encontrarte. Triste humanidad que llenas Melilla de agresiones, Gaza de misiles y El Aaiún de puntos y aparte.

Sin más mañana que amanecer con vida, sin más futuro que el presente urgente. Somos espejismo y memoria abatida. "Enfermo de amnesia, pueblo emigrante".

martes, 4 de noviembre de 2014

La risa va a cambiar de bando

Es martes y...

Comenzaron el año entre carcajadas, con la mofa asomando por la comisura de sus labios. Resulta que unos tipos extrañamente formados y excesivamente normales saltaban a la palestra política desde un trampolín diminuto y con unas propuestas que, a su juicio, iban a acaparar el voto de una decena de indignados y un par de alumnos de la Complutense. 

Según llegaron las elecciones europeas la sorna dio paso a una risa nerviosa que amenazaba con anegar las tertulias televisivas. Aún así, los incorruptibles del régimen daban por supuesto que era un leve toque de atención, esencialmente puntual y puntualmente irrelevante. Además, con esas pintas no se podía llegar a ninguna parte. 

Pues bien, ahora la broma ya no les hace tanta gracia y cualquier nubarrón es bueno para hacer granizo. La búsqueda del sello repelente se les antoja indispensable, remueven el hocico por las hemerotecas en busca de carnaza haciendo, si cabe, más entretenida la tensa espera.

Llegan nuevas denominaciones en tarros de esencia perenne. En el baile de disfraces la señora ideología ha acudido con el antifaz de tierna ciudadanía. Todo suma y nada resta, porque somos mayoría.

Se acabó la hora de los desgobiernos, ahora somos la llama pujante. Mientras tanto, soñamos con ser eternos. "Todo está pasando justo en este instante".

martes, 28 de octubre de 2014

Rebelión en Hamelin

Es martes y...

"Rebelión en Hamelin, no me seas conformista. Acuérdate de vivir, que no te engañe el flautista".

La trola desvergonzada de nuestros más casposos flautistas hace tiempo que atravesó el umbral de la decencia. Exige cada nota desafinada la más contundente de las respuestas, el más valiente de los alzamientos y la más sutil de las miradas. No cabe ni un segundo de espera en el armario, ni una semifusa de armisticio. No cabe el secreto de sumario ante su burda discordia en el bullicio.

Las medias tintas ante la tiranía nos convierten en cómplices de la impudicia y del mangoneo diario a quemarropa. Es la hora del revuelo comunal, del abrazo entre ratones convencidos. Es la hora de volver a soñar con cortar, desde el sótano, los hilos.

La indefinición del que padece, es el calvario del que lucha. Desempolva de tu imaginario cada canción con capucha.

martes, 21 de octubre de 2014

Esan, izan, Zangozan

Es martes y...

Dicen que es una incongruencia de quienes defendemos el valor inalienable de la enseñanza pública en la formación humana. Se rumorea, en sus corrillos, que abatimos de un plumazo toda nuestra armadura argumentaria ante el desvarío de la privatización. Caen como proyectiles sobre nuestros oídos sus acusaciones de acurruque al árbol que más sombra regala.

Sin embargo, considero un ejercicio de coherencia apoyar con nuestro más enérgico alarido el trabajo inagotable de quienes afrontan el reto de plantar cara a la cerrazón. Familias que ante el desprecio gubernamental han capitaneado el derecho de una comarca a vivir en una lengua mucho más antigua que las banderas y mucho más nuestra de lo que quisieran.

La marea de gargantas que afinaban su grito por las calles de Sangüesa/Zangoza, demostraron la urgente necesidad de abolir una ley que trata de poner fronteras al viento. Una norma que huele a rancio añejo y que está abocada a ser poco menos que un exiguo recuerdo. 

Por los que vienen en el camino y por los que están. Por los que no pudieron, "Esan, izan, Zangozan".

martes, 14 de octubre de 2014

12 de octubre

Es martes y...

"12 de octubre, llegaron tres barcazas: Gabriel García Márquez, Neruda y Julio Cortázar".

Perdida entre el jolgorio militar y las banderas al cuello, la ética de los presentes en la conmemoración ha quedado, una vez más, desnuda y sin qué ponerse. Un desfile lenguaraz de venda puesta y fervor patriótico, un desfile del pasado que agoniza en estado crítico.

Imagina la mirada del que nada debe, imagina su rostro de barro y agonía. Imagina el saqueo burlesco de aguanieve. El leve latido del que muere noche y día. Imagina la sonrisa de oro del que mata, imagina su bastón de mando sobre el mundo. Imagina la lucha feroz de nariz chata frente a los herederos de Felipe II.

Indomables por la garra imperialista y la quebrada gusanera. Ayer era Cortés, hoy la moderna petrolera. No hay nada que celebrar de una invasión genocida. Solo la reminiscencia universal y convencida.

martes, 7 de octubre de 2014

Otoño mohíno

Es martes y...

Tímido, retraído y sonrojado. Así ha aparecido el otoño en escena. Seguramente, sea una cuestión de vergüenza, abochornado por volver y encontrar el vertedero más congestionado, si cabe, que cuando se fue.

Después del letargo nuevemesino, amanece contrariado. Con la sensación de que tiene bastante más trabajo que hacer caer las hojas de los árboles e inspirar un poema errante. 

Demasiado llanto candoroso, demasiada puerta giratoria. 
Demasiado sueño temeroso que no encuentra escapatoria. 
Demasiada vida sentenciada, demasiado ruido de tambores.
Demasiada tarjeta empachada que no entiende de rubores.

Demasiado lengua viperina jugando a las acrobacias.
Demasiada ley injusta con disfraz de democracia.
Demasiado chasquido de balas, "Demasiado tonto en la corteza".
Demasiada rabia, que compartida, arruinará cualquier tristeza.

Llega con el suelo por fregar y el futuro por escribir, porque no fue el otoño el que quiso llegar, fue el verano el que se quiso ir.