martes, 26 de mayo de 2015

Hasta la victoria siempre

Es martes y...

Al séptimo día despertó. 

Acurrucado y acomplejado entre los matorrales, no encontraba el momento de asomar la cabeza. El lobo acechaba desde el otro lado de la calle y al abrigo de la ceguera tampoco se estaba tan mal. Pero, en un ataque de valor y entusiasmo, emergió como emerge quien se encuentra presto, quien se siente libre, quien se sabe vivo. 

El momento era ahora, porque es ahora donde estamos viviendo, porque no podíamos esperar más. Según avanzaba la noche los nervios iban cambiando de bando, encontrándose en su camino, y en dirección opuesta, con la más gigante de las esperanzas. Ahora, nos toca a nosotros, a pesar de tanto costalero del triste calvario. Ahora, que suman los votos, pese a tanto devoto de este régimen cavernario. 

Cambiar tiene sentido cuando el sinsentido nos gobierna. Cuando la decencia, presa, se desangra en un rincón. Les cerramos el cortijo por falta de luz y de limpieza, y cambiamos de jefa, que la otra se perdió.

Dicen que el poder desgasta, que los años pesan, que perder apoyos es normal. Dicen, mientras sonreímos los que caminamos juntos, juntos hasta el final.

martes, 19 de mayo de 2015

La casta nostra

Es martes y...

"Si no estamos prevenidos ante los medios de comunicación, nos harán odiar al oprimido y amar al opresor".

Se trata de cerrar un segundo los ojos para abrirlos con más fuerza. Se trata de parar nuestra marcha para emprenderla firmemente. Se trata de encontrar la llave para derribar la puerta del paraíso libre que reside en nuestra mente.

Se trata de espantar las moscas del reproche mutuo. Se trata de no ceder a su chantaje electoral. Se trata de no firmar en su discurso fatuo que provoque, de nuevo, un perverso temporal.

Se trata de fumigar el árbol de la indecencia. Se trata de desterrar su aroma en descomposición. Se trata de erradicar su marca de decadencia, esencia de sus pilares tallados de corrupción.

Cara a cara en el espejo, devolviendo lo que somos. Meditando en el consejo de cambiar, o no, de cromos. Cara a cara frente a ellos, en la intimidad efervescente, dejaremos nuestra sello en una urna incandescente. 

martes, 12 de mayo de 2015

Tic tac

Es martes y...

Entre lemas de discurso "aburridísimo" y tristes promesas de regeneración. Unos son los que, siempre, han escrito la letra, y los otros los que silban la canción.

La cuenta atrás ya ha comenzado. El caramelo autonómico está tan cerca de sus manos que desordenarán tu paz hasta que pintes la papeleta con su color. Ahora, se trata de buscar acomodo en alguno de los bandos expuestos a concurso, reflexión mediante ante tanto militante.

Los que mandan hacen paseíllo en aperturas. Cortan sonrientes el ribete inaugural. Quieren que olvidemos el precio de la factura, de la pintura gastada en enfangar nuestro mural. Mientras tanto, desde el palco, saludan sus camaradas. Amigos del lado oscuro y de su afán demoledor. Pabellones y circuitos entre dietas y papadas. Disfrazados por los medios de progreso arrollador.

Los buzones reclaman auxilio por ahogo, no soportan tanta tinta tonta en su interior. Se desborda la lengua hendida del demagogo. Ruego, por nosotros, se apiade, el gran prior. 

martes, 5 de mayo de 2015

Mi trozo de cielo

Es martes y...

Un parto de luz que no nos deja abrir los ojos. Una caricia que envuelve el desorden sufrido. Un breve instante que cubre su mundo de antojos. Hinojo que cura la herida del viaje vivido.

Una vez amanecido el primer día, una vez sentido su suspiro. Una vez mojada tu mejilla, la astilla de sus entrañas brilla en tu latido. Una vez firmado, para siempre, el contrato que no admite despidos, vuelves para acariciar su vientre entre recuerdos de sueño interrumpido.

Abrazo indeleble en cada pesadilla, pequeña supernova por el cielo. Lucero que da calor en las manillas de arcilla de tu reloj de hielo. Sombra inagotable en sus brazos de encina, portadora del secreto de tu llama. Aliento en los estertores de tu ruina, el primer compás de cada pentagrama.

La veamos al mirar hacia la luna o al girar, nuestro cuello, un segundo. La mano que meció nuestra cuna, es de la mejor madre del mundo.

martes, 28 de abril de 2015

Nuestra clase

Es martes y...

Igual que dos siameses que se miran y sonríen. Al igual que todo lo que escribo es vuestro. Como el náufrago que busca una estrella que le guíe. Como el médico que cura "el ala rota del maestro".

Así de unidas parpadean nuestras pestañas y la mirada de quienes hacen suya nuestra educación. Escultores que trabajan con la delicadeza de un susurro y el compromiso de quien sabe que tiene, ante sí, la más valiosa de las joyas. Juglares que moldean el más sincero de los versos en la más amable de las canciones. Arquitectos que diseñan páginas en blanco de libertad. 

Mientras tanto, la hiena financiera, lista para arrasar el recinto público, acecha tras los cristales del gobierno. Debemos permanecer despiertos, en estado de alerta permanente. Quieren instalar, presente incierto, un futuro voraz y decadente. Debemos permanecer insomnes, en estado de alerta duradero. Quieren arrancarnos nuestras aulas, infectándolas con su sucio dinero. Debemos permanecer agudos, en estado de alerta persistente. Si quieren un rebaño de corderos mudos, seremos el grito más potente.

Somos implacable evolución, morada de un infinito inabarcable, incesante estado de actualización, reacción ante la duda inagotable. Somos huella colorida de su lienzo. Somos cultura de la emoción. Somos la cosecha de su esfuerzo. El refuerzo que ilumina su lección.

martes, 21 de abril de 2015

Nana de quebranto

Es martes y...

"Ahora que la vida nos arranca nuestra manta, y nos susurra al oído el final de su canción. Ahora que la noche es un rumor de risa ajena, que se aleja por la calle y nos congela el corazón".

Ahora, que los dedos tiemblan como un grillo herido, y que tras los cristales amanece en Si menor. Ahora que oscurece más oscuro en nuestro nido, y se escuchan los recuerdos en un saxo tenor.

Ahora, que supuran las astillas del invierno, que un escalofrío trepa este silencio fugaz. Ahora que la tinta emborrona este cuaderno, y repite las palabras que ya no quieren jugar.

Ahora, que los ojos se derriten como mares, y naufragan en su intento de querer disimular. Ahora, que hay un nuevo sol alumbrando en los altares, y deslumbra cada sombra con su mágico arrullar.

Ahora, traes la fuerza que se intuye entre las nubes, y el eco de tu garganta resuena en este momento. Ahora, que entre las estrellas brilla el rumor de que subes, la dulzura de una nana retumba en el firmamento.

martes, 14 de abril de 2015

Mestizaje

Es martes y...

"Los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada, que no son aunque sean, que no hablan idiomas sino dialectos, que no profesan religiones sino supersticiones, que no hacen arte sino artesanía, que no tienen cara sino brazos, que no tienen nombre sino número. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata".

En una época del año de máximo esplendor multicolor, donde los campos parecen arcoíris y el cielo un elegante pavo real, la torpeza sigue infectando cerebros a ritmo de pandemia. Seguimos permitiéndonos el lujo de estimar el valor de una persona por el matiz que adorna su piel, la profundidad que albergan sus bolsillos o el dios al que dedica sus oraciones.

Las armas se han declarado en eterna huelga de hambre. Cada proyectil suplica clemencia por caridad. El insulto en blanco y negro cae al suelo por calambres. Los alambres de vergüenza se han hundido en el mar. Los que cubren tus sueños de pesadillas, los que hacen que repitan la sonata, los que fomentan el golpe y la aguadilla, viven muy lejos de la patera y muy cerca de la corbata.

Mientras, a escasos milímetros de nuestros ojos, en el mismo umbral de nuestro hogar, el respeto duerme entre despojos, cubierto por un racismo irracional.